jueves, 8 de marzo de 2012

Me despierto pensando si hoy te voy a ver, pero es inútil negarlo: tu me estás atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito, eres el hombre más cruel. Un arma de doble filo. Contigo sólo puedo perder.
Tu me estás atrapando otra vez.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no, y ahora tengo que esconder las heridas. Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí. Nunca me podré alejar de ti!
Te extraño cuando llega la noche pero te odio de día. Después me subo a tu coche y dejo pasar la vida.
Debería dejarte, irme lejos, no volver. Pero es inútil negarlo: Tú me estas atrapando otra vez.