jueves, 15 de marzo de 2012

Ayer volví, después de tantos años, al río.
El agua, las piedras, los arboles, el viento, son los mismos.
Yo ya no soy el mismo
Ya no me pregunto como será mi destino.
Le debo a Ezequiel haberme enseñado que la vida no es mas que eso: asomar la cabeza, para ver lo que pasa afuera, aunque haya tormenta...

- Los Ojos del Perro Siberiano, por Antonio Santa Ana