lunes, 23 de enero de 2012

Estabamos los dos mirando el mar, cuando la tarde moría.  Como moría lo nuestro... juro que no lo sabía.
Miré para mi derecha, ví que desaparecias. Grité con todas mis fuerzas, y note que no me oías.
Me quedé toda la noche en la arena. Intenté que algo valiera la pena.
No puedo conseguir cambiar ni corregir lo que me corre en las venas.
Corazón, hoy no dejes de latir.
Te alejaste un dia y ahora decidiste venir.
Ha pasado mas de un año y vos no estás. ¿Por qué habria de creerte? Hubiera dado la vida y mucho más, por sólo volver a verte. No podría darme el lujo de ceder ante tu llanto. No pienso abrir las heridas de haberte querido tanto. Escuché, pero deje que se fuera. Recordé todo lo libre que era. No puedo conseguir cambiar ni corregir lo que me corre en las venas.

Chau.