viernes, 2 de diciembre de 2011

Nadie sabe excepto yo que a veces lloro. Si puedo, finjo que estoy durmiendo cuando mis lágrimas empiezan a caer. Miro afuera detras de estas paredes.
¿No parece que estoy totalmente sola? ¿Quien va estar ahi cuando el ultimo angel haya caido y yo haya perdido el camino de vuelta a casa?
Creo que nadie lo sabe.
Nadie sabe. Nadie conoce el ritmo de mi corazón, como me siento cuando me tumbo en la oscuridad y el mundo esta durmiendo.
Nadie lo sabe... excepto yo.