miércoles, 21 de diciembre de 2011

Baila cada minuto que puedas, piensa en el Baile desde que despiertas
hasta que te duermas, disfruta cada gota de sudor que derramas y el
dolor que puedas sentir luego de horas y horas de bailar, porque
realmente el día que dejes de bailar lo extrañaras como no tienes idea.


Algunas personas se acostumbraron a decir que bailar es solo mover los pies.
Pero se equivocan.
Bailar es olvidarse de todo y que no te importe nada al subir al escenario.
Son mas de cuarenta chicas haciendo el mismo movimiento, con el mismo sentimiento, la misma fuerza, en el mismo tiempo y lugar.  Ahí arriba, llegamos a un punto en que nos atrevemos a dejar nuestro corazón, nuestro ultimo aliento. Hacemos que todas las horas invertidas valgan la pena, sin importar cuanto nos duela, cuanto sudemos, o que tan cansador sea.
Al final te das cuenta de que ansias que ese momento se repita una y otra vez, y sea mas difícil olvidarlo.