Me encantaría ver en algún momento bailarinas de ballet no tan delgadas. Dar otra imagen.
Siempre quise ser bailarina de ballet, ya que es, en mi opinión, algo muy delicado y es donde te convertís en un ser completamente transparente, expresando todo lo que sentís todo tu esfuerzo; pero al ver que todas son demasiado delgadas me asusta ya que puede convertirse en un infierno. Una gran cantidad de bailarinas de ballet o clásico terminan teniendo desordenes alimenticios y es muy difícil encontrar la salida a ese problema.
Por eso mismo, desearía que en las escuelas de dicha disciplina empiecen a aceptar a las chicas que no comparten la misma figura. No debería importar la imagen exterior, debería importar la pasión, su esfuerzo.