miércoles, 30 de enero de 2013

Me encantaría ver en algún momento bailarinas de ballet no tan delgadas. Dar otra imagen.
Siempre quise ser bailarina de ballet, ya que es, en mi opinión, algo muy delicado y es donde te convertís en un ser completamente transparente, expresando todo lo que sentís  todo tu esfuerzo; pero al ver que todas son demasiado delgadas me asusta ya que puede convertirse en un infierno. Una gran cantidad de bailarinas de ballet o clásico terminan teniendo desordenes alimenticios y es muy difícil encontrar la salida a ese problema.
Por eso mismo, desearía que en las escuelas de dicha disciplina empiecen a aceptar a las chicas que no comparten la misma figura. No debería importar la imagen exterior, debería importar la pasión, su esfuerzo.