viernes, 6 de abril de 2012

Mi vida era horrible. Cuando era niño, era gordo, muy feo y mi pelo era horrible. Solía recibir burlas cada maldito día, era chocado contra los casilleros, o recibía puñetazos en la cara- lo que sea.
Tuve que ir a la graduación con una de mis amigas porque ni siquiera podía encontrar la pareja apropiada. No puedo ver aquellas fotos, luzco muy mal.
 Me transfirieron de escuela, pero las burlas eran cada vez peor. Después de un, digamos,  "incidente" en la obra de la escuela, el abuso escolar fue inevitable. Pero  lo hice mediante la escuela secundaria, solo para descubrir que la vida real era mas o menos lo mismo
Me quede en mi oscuro cuarto todo el día. No hable con nadie, no salí a la calle. Me encerré y dibuje. Dibuje vampiros, momias, héroes, villanos. Cualquier cosa que me ayudara a escapar de todo lo malo del mundo. Fui a la escuela de arte y no pertenecía allí, realmente. Todo lo que podía dibujar era personajes de comics. Traté de poner mi único talento bueno de usar, dibujando una historieta y lanzándola, solamente para que la rechacen.
Para mi, la vida era inútil. Empecé a beber, a consumir drogas, y en general a desperdiciar mi vida dibujando. 
Hasta que un día... Vi cuerpos cayendo del cielo, fui testigo de personas muriendo. Fue entonces cuando decidí cambiar mi vida. Llamé a cualquiera que conocía que tenia un instrumento y formamos una banda. Estar de gira los primeros años fue malo. Todo lo que haríamos era emborracharnos y hacer drogas, pero me encantó. Porque yo estaba haciendo algo que amaba con la gente que amaba.
Y hace unos años conocí a la mujer mas perfecta. Es como compartir una Wavelink o algo así. Ella solo me conoce, sin siquiera conocerme, si me entendieras. Y ahora, 2011. Tengo a una hermosa niña, una esposa cariñosa y realizo un show para mis adorables fans todos los días. 
Soy la prueba viviente de que no importa que tan difícil sea, se pone mejor.





Soy Gerard Way y he sobrevivido.